La semana que viene, el 23 de mayo, cumplo 40 años. Siendo éste un bonito número redondo que se aproxima a la mitad de la esperanza de vida, es momento de pararse a reflexionar, pero haciéndolo de una forma pausada y objetiva, evitando el pánico que conduce a la famosa “crisis de los 40” o “crisis de la mitad de la vida”. Esta crisis ha sido caricaturizada muchas veces en películas y series de televisión: el típico individuo gordito y calvo que llega a los 40, le invade la depresión por todo lo que no ha hecho o conseguido en la vida y se viene abajo. Así que entra en una etapa de regresión y acaba comprándose un deportivo descapotable, se viste como un veinteañero, se tatúa, deja a su mujer… y, como no, acaba haciendo el ridículo. Lo cierto es que algunos estudios (en este caso de Harvard) revelan que esta crisis la sufren únicamente... [Más]
15a957db-069e-4f95-9a82-a9b4d55e6979|0|.0